Las baterías de arena son una alternativa económica y sencilla de construir que permite almacenar energía durante largos periodos de tiempo. A continuación, te explicamos su funcionamiento.
Para que las energías renovables puedan sustituir de manera efectiva a los combustibles fósiles, es necesario resolver el problema del almacenamiento de energía excedente. Las baterías de arena podrían ser la solución a este desafío. Polar Night Energy, una compañía finlandesa, ya está probando este innovador sistema en dos ciudades.
¿Cómo funciona una batería de arena? Básicamente, este concepto se basa en la capacidad de la arena común para retener calor. La arena se utiliza a gran escala para almacenar la energía sobrante, aprovechando su capacidad de conservar el calor durante varias horas, o incluso meses.
El proceso de una batería de arena
La mayoría de las fuentes de energía renovable enfrentan el desafío de satisfacer la demanda eléctrica las 24 horas del día, ya que la disponibilidad de sol o viento es limitada a determinadas horas. En ocasiones, se genera más energía de la necesaria durante las horas de mayor radiación solar o viento, lo que conlleva a desechar parte de ella.
Una batería de arena consiste en un gran depósito del tamaño de un edificio que contiene arena. Este sistema es altamente escalable, lo que significa que se pueden utilizar múltiples edificios conectados. Aprovechando la energía solar o eólica excedente, la arena se calienta hasta alcanzar una temperatura de 1.000 grados centígrados. Gracias a su aislamiento y hermeticidad, la arena conserva el calor durante horas o meses, dependiendo de la cantidad de material.
Este calor puede utilizarse para calefacción en invierno o para generar vapor en procesos industriales. Además, Polar Night Energy está desarrollando un sistema para convertir este calor en electricidad.
Las ventajas de las baterías de arena radican en su bajo costo de construcción, su sencillez, su impacto ambiental positivo y la posibilidad de instalarse bajo tierra.
Polar Night Energy instaló su primera batería de arena en Kankaanpää, Finlandia, en 2022. Esta batería proporciona 100 kW de potencia calorífica y 8 MWh de capacidad térmica. La empresa planea construir una batería mucho más grande en Pornainen, con una capacidad de 100 MWh de energía térmica y 1 MW de potencia calorífica, capaz de calentar a toda una población de 5.000 habitantes durante largos periodos en invierno y verano.
A pesar de estar en sus primeras etapas, las baterías de arena representan una solución prometedora para el almacenamiento de energía renovable excedente en un futuro cercano.

