Las excursiones se han consolidado como el servicio más valorado por los españoles cuando viajan en crucero. Así lo revela la III Radiografía del Viajero Actual: preferencias y su relación con los cruceros, un estudio elaborado por MSC Cruceros, que señala que un 67% de los pasajeros sitúa estas actividades por encima de la comodidad del camarote (62%) y de la gastronomía a bordo (62%).
El informe destaca que la mayoría de los viajeros busca aprovechar cada escala para sumergirse en la cultura y la historia de los destinos. Dentro de esta categoría, las visitas guiadas se llevan la mayor parte de la atención (71%), seguidas por excursiones a lugares poco conocidos y curiosos (66%). Aunque con menor peso, también despiertan interés las propuestas gastronómicas (39%) y las experiencias culturales específicas (35%).
Impacto económico en los destinos
El gasto de los cruceristas durante las escalas representa una inyección económica importante para comercios y restaurantes locales. Según el estudio, el 41% de los españoles desembolsa entre 50 y 100 euros, mientras que un 22% eleva esa cifra hasta los 500. Incluso los tramos más bajos, como el 28% que gasta entre 10 y 50 euros, aportan un flujo constante a la economía local. Solo un 5% asegura no realizar ningún gasto.
En cuanto a las diferencias por comunidades autónomas, Extremadura lidera el ranking con un gasto medio de 160 euros, seguida muy de cerca por Andalucía (159€) y Catalunya (157€). Madrid y la Comunidad Valenciana comparten la cuarta posición con 156 euros de media. En el otro extremo, Navarra se sitúa como la región con menor gasto, con apenas 69 euros.
Una ventana para futuros viajes
El estudio también subraya el efecto que tienen los cruceros en la planificación de próximas vacaciones. El 69% de los españoles que han viajado en crucero ha considerado volver a alguna ciudad descubierta durante la travesía. De ellos, el 27% ya ha regresado y el 42% se lo plantea como un destino pendiente.
Estos datos confirman que los cruceros no solo son una experiencia de ocio en sí misma, sino que actúan como un motor de inspiración para futuros viajes, impulsando tanto la economía de los puertos de escala como el turismo en ciudades que dejan huella en los viajeros.

