En el Reino Unido se está debatiendo la posibilidad de aplicar un impuesto adicional a los automóviles eléctricos debido a su peso, que puede dañar las carreteras. Esta propuesta ha generado controversia entre los conductores, quienes se muestran en desacuerdo con la iniciativa.
Los vehículos eléctricos representan una alternativa más ecológica y sostenible a los vehículos convencionales, al no emitir gases contaminantes y contribuir a la disminución de la dependencia de los combustibles fósiles.
Además, ofrecen ventajas como una conducción más silenciosa, menores costos de operación y mantenimiento, y ayudan a reducir la contaminación del aire y las emisiones de carbono. En definitiva, los automóviles eléctricos se posicionan como una opción viable para el transporte personal.
A pesar de ello, el Centro de Estudios de Políticas (CPS) de Reino Unido ha propuesto la implementación de un impuesto por uso para los coches eléctricos, argumentando que su peso adicional causa más daños en las carreteras.
Según el informe, postergar la decisión de gravar con un impuesto adicional a estos automóviles dificultará su implementación en el futuro desde un punto de vista político.
Impuesto extra para los coches eléctricos en carretera
El CPS sugiere establecer un impuesto adicional por cada kilómetro recorrido en carretera por los vehículos eléctricos, lo que ha generado controversia y debate en redes sociales.
También proponen aplicar este sistema a los vehículos de gasolina y diésel, cuya venta de nuevos modelos estará prohibida después de 2030, y que las ganancias obtenidas se reinviertan en infraestructuras viales.
Debido a que los vehículos eléctricos tienden a ser más pesados que los de combustión interna, los expertos consideran que con el tiempo causarán mayores daños en las carreteras, justificando así el impuesto adicional basado en el peso del automóvil.
Se plantea la necesidad de afrontar el desafío financiero que supone la disminución de los ingresos por impuestos sobre el combustible, buscando que los propietarios de coches eléctricos contribuyan equitativamente al mantenimiento de las carreteras.
En 2021, los conductores británicos pagaron alrededor de 38.673 millones de euros en impuestos sobre el combustible, pero solo se reinvertieron 13.797 millones de euros en mejoras viales.
Se prevé que a partir de 2025, los vehículos eléctricos también estarán sujetos a impuestos, alineándose con los automóviles de combustión interna y mostrando un cambio en la política fiscal para equiparar los impuestos entre los distintos tipos de vehículos. ¿Podría adoptarse esta medida en otros países como España?

