La Senda del Oso ofrece una experiencia única que encapsula la esencia de Asturias en una sola ruta: hermosos pueblos de piedra, vegetación exuberante, valles de ensueño y ríos caudalosos. Con una extensión de 22 kilómetros, se puede recorrer a pie o en bicicleta, reemplazando la antigua vía férrea que transportaba carbón en el siglo XIX.
A lo largo del recorrido, se atraviesan 11 antiguos puentes sobre los ríos Trubia, Picarós, Teverga y Llanuces, así como numerosos túneles por donde solía circular el tren. El contraste entre los tramos subterráneos y las etapas al aire libre ofrece una experiencia fascinante, con la oportunidad de apreciar los cultivos locales, los hórreos tradicionales y la vida rural.
Este sendero, que va de Tuñón a Entrago en forma de ‘y’, es adecuado para todo tipo de público, ya que transcurre por terreno asfaltado con protección. Además, cuenta con fuentes para reponer fuerzas, áreas de descanso y carteles informativos que detallan la flora, fauna, monumentos y rutas alternativas de la zona, permitiendo a los visitantes recorrerlo por etapas en diferentes días.
La Senda del Oso se divide en tres tramos principales: de Entrago a Proaza (14 km), de Proaza a Valdemurio (8 km) y de Proaza a Tuñón (6 km). Según Cieloastur, un alojamiento cercano, el tramo más impresionante es el que va de Entrago a Proaza, atravesando túneles espectaculares y llegando al Desfiladero de Valdecerezales.


