El barranco de Badajoz en Tenerife es un lugar lleno de leyendas y misterio en la isla. Este tramo de varios kilómetros lleva el nombre de Juan de Badajoz, un conquistador castellano del siglo XV. Conocido por los guanches como Chamoco, la cueva del Cañizo es un sitio arqueológico importante con restos de supuestos ritos funerarios. Este lugar fue hogar del mencey de Güimar, Acaymo, y su hijo Añaterve después de la conquista castellana.
EL MISTERIO RONDA NUESTROS PASOS
El barranco de Badajoz es un lugar hermoso en Tenerife con un gran valor botánico y endemismos. Además, sus paredes elevadas y la presencia de testigos de actividad humana en el pasado lo convierten en un lugar mágico. Las galerías excavadas en la roca para abastecer de agua a la población añaden un toque de misterio a este impresionante paisaje.


